Errores que te impedirán perder los kilos que cogiste en Navidad

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Cómo perder peso después de los atracones de Navidad

Sí, se puede perder peso después de Navidad

¿Quién no ha soñado con que le tocara el gordo de la Navidad?

Pues… ¡Deseo concedido!

Este año te ha tocado el gordo pero bien. Porque según tu tipo de cuerpo y el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, estas Navidades te corresponden entre 3 y 5 kilos para ti solita. Kilos que no sabrás cómo quitarte de encima.

¡No querías el caldo, pues toma dos tazas! 😳

Aunque pensándolo bien, ¿qué esperabas? Si durante «estos días tan señalados» habrás estado duplicando de la dosis diaria de calorías recomendadas, y encima te habrás llevado las sobras a casa ¿O no?

Bueno, tranquila que no está todo perdido. Mentalízate con que dentro de nada empieza la operación bikini. Toma fuerzas, y no cometas estos errores que te impedirán bajar de peso.

Errores que te impiden perder peso después de Navidad

Con estos temas, todas somos un poco «o calvas o siete pelucas». Para nosotras no existe el término medio. O nos damos un atracón o estamos a dieta. Y ese no es el camino.

Ya verás como no es tan difícil perder peso después de Navidad 😉

1 Bajar las calorías de golpe

¿Adivinas una de las palabras más buscadas en internet tras las Navidades?

Te lo digo yo, «Dieta».

Casi todas implicarán una bajada brusca de calorías; las famosas dietas hipocalóricas, que el cuerpo interpretará como un estado de hambruna, y lo que hará es almacenar todo lo posible. Cuanto más mejor.

No te digo que sigas comiendo roscón de Reyes y turrones hasta marzo, pero sí, que no elimines nada de tu dieta que no hubieras eliminado en otro momento. Y si lo haces, hazlo paulatinamente para que el cuerpo no lo note.

2 Saltarse el desayuno

A la hora del desayuno es cuando el cuerpo necesita una ingesta importante de nutrientes

Durante la noche disminuye nuestra actividad metabólica, y el desayuno es perfecto para reactivarla y aumentar los niveles de glucosa consumidos durante la noche.

Por muchas excusas que tengas no te saltes el desayuno. Habrás escuchado que es la comida más importante del día. Y es porque coincide con el momento en que el cuerpo está más preparado para una recarga energética.

3 Cenar mucho

La última del día y la comida menos importante nutricionalmente hablando. El menú de la noche debe ser rico en proteínas y grasa vegetales, que se digieran rápido y nos ayuden a dormir mejor para tener las pilas a tope al día siguiente.

Cierto es que puede ser la única que hagas sin prisas, y quieras darte un homenaje. Si lo haces, que sea un platos pequeños que engañen al cerebro.

No obstante recuerda que por la noche disminuye el metabolismo, y el cuerpo está pensando en regenerarse, no en digerir una pizza por pequeña que sea.

4 Comer demasiado rápido

Hablando de engañar al cerebro…

Algunos estudios afirman que tu cerebro no se siente saciado hasta que no llevas 20 minutos comiendo. Así que intenta alargar la comida lo máximo posible, masticando bien cada bocado, recordando que la digestión empieza en la boca.

5 Comer con el móvil en la mano

Si estás pendiente del teléfono durante las comidas, tu cerebro no será consciente de la comida y no te saciarás

A colación del error anterior, si el cerebro no es consciente de que está comiendo no terminará de saciarse. Por otro lado, si estás mirando el Whatsapp o publicando en las redes, tú tampoco tendrás consciencia de cuánto has comido.

6 Pasar muchas horas sin comer

Tan malo es comer entre horas como no comer entre horas ¿Qué raro no?

Repartiendo la ingesta de alimento en 5 comidas diarias (cada 2 o 3 horas), necesitarás menos dosis de comida, no pasarás hambre, mantendrás el metabolismo activo, y por tanto, tu cuerpo no almacenará en exceso.

7 Tomar alcohol en la cena

Además de cuando vas a conducir, el momento menos indicado para consumir alcohol es durante la cena. Son calorías vacías sin aporte nutricional, que no te dará tiempo a quemar y se convertirán en grasa.

8 No tomar fibra suficiente

La fibra ayuda a mejorar el transito intestinal dando consistencia a las heces, regula los niveles de colesterol, y lo mejor de todo, la fibra tiene un efecto saciante.

Tampoco te pases, que hay un límite para todo. Simplemente añade alimentos ricos en fibra a tu dieta, como legumbres, frutas y verduras.

9 No beber suficiente agua

El agua es imprescindible para regular el tránsito intestinal y eliminar los materiales de deshecho

Igual que la fibra, el agua tiene efecto saciante (sobre todo antes de las comidas), y será un buen aliado para perder peso tras las Navidades u otras fiestas basadas en comer, grandes enemigas de tu dieta.

Por otro lado, el agua evita la retención de líquidos, limpia el organismo, y es super necesaria para la disolución y transporte de aquello que has comido y tu cuerpo necesita. Así como diluir y transportar lo que le sobra.

10 Llevar una vida sedentaria

No te lo tomes como una promesa de año nuevo, porque si no, seguro que no la cumplirás. Tampoco en plan «voy a ir al gimnasio dos horas al día».

Simplemente pasea, baila, descubre los beneficios de la dieta del cucurucho, o practica cualquier actividad que implique movimiento al menos 30 minutos al día.

En general no te obsesiones con perder los kilos que has ganado en Navidad, y sobre todo, no elimines ningún grupo de alimentos de tu dieta. Come lo que debes comer en cada comida.

Básicamente el truco consiste en cambiar la forma de comer, y en aprender a hacerlo de forma que favorezca el correcto funcionamiento del metabolismo.

Siguiendo estos consejos, no solo perderás peso después de Navidad. También habrás aprendido a alimentarte de la forma adecuada.

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